miércoles, 16 de enero de 2008

¿La media naranja o los polos opuestos?

Veo tus anchos hombros bajar por la avenida, decidido, acompañando tus pasos con la cadencia de unos brazos que hace un momento me tenían. Te alejas e instintivamente mi cuerpo hace el ademán de seguirte, pero tus andares son distintos a los míos y se muere el intento.

Te quiero, quiero gritar, pero no lo hago. No puedo.

Y te dejo marchar.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Te has planteado que quizás sólo exista tu medio coco?

Cris Morales dijo...

uy qué va, qué va, el medio coco no existe para mí. Si sólo con lo que yo llego a comerme mi ídem ya lleno dos cocos enteros!! XDDD

Anónimo dijo...

Preocuparse es perder el tiempo... En mi modesta opinión ;)

Cris Morales dijo...

Totalmente de acuerdo...